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Cuerpos de agua, clima y carne (2021)

Este itinerario, realizado por Ferran Lega y Vicky Benítez y vinculado a la exposición Imaginarios Multiespecies, comisariada por Christian Alonso, recorre cinco puntos del río Llobregat donde se hacen visibles y audibles complejas relaciones entre especies. El recorrido pone de manifiesto la fragilidad de los humedales, el papel fundamental que desempeñan los cuerpos de agua dentro de los ecosistemas anfibios y las alteraciones ecológicas provocadas por el modelo de desarrollo neoliberal de la ciudad de Barcelona.

 

El itinerario se basa en una práctica de escucha atenta de los medios acuáticos y sus entornos, con especial atención al fenómeno de las especies invasoras. En lugar de abordar estas presencias como anomalías biológicas aisladas, el proyecto las entiende como indicadores de transformaciones sistémicas que afectan al equilibrio ecológico del río. Su objetivo principal es comprender que la sonificación del espacio no es una representación neutral de la realidad, sino el resultado de procesos de construcción de mundo llevados a cabo por especies más-que-humanas. En este sentido, el sonido no es únicamente una capa interpretativa añadida al entorno, sino una expresión activa de las relaciones, tensiones y adaptaciones ecológicas que se desarrollan en el sistema fluvial.

 

Al mismo tiempo, el proyecto aborda críticamente cómo la categorización institucional de “especies invasoras” puede funcionar como un desplazamiento conceptual que oculta la responsabilidad humana en la degradación ecológica a gran escala. Al señalar a ciertas especies como el problema, se desvía la atención de los factores estructurales del colapso ambiental, como la expansión urbana, la contaminación industrial y los modelos económicos extractivos. A través del caminar, la escucha y la observación situada, el itinerario propone un desplazamiento perceptivo: pasar de entender el río como un recurso natural pasivo a concebirlo como un ensamblaje multiespecie configurado por agencias interdependientes. De este modo, invita a una conciencia ecológica más matizada, que reconozca tanto el entrelazamiento de las formas de vida como las fuerzas políticas y económicas desiguales que condicionan su convivencia.

 

En última instancia, este trabajo sitúa la escucha como una práctica crítica y ética, capaz de revelar las narrativas ocultas inscritas en los entornos acuáticos y de cuestionar los marcos dominantes que separan naturaleza, cultura y responsabilidad.

This itinerary, carried out by Ferran Lega and Vicky Benítez and linked to the exhibition Multispecies Imaginaries, curated by Christian Alonso, traces five points along the Llobregat River where complex transspecies relationships become both visible and audible. The route reveals the fragility of wetlands, the fundamental role that bodies of water play within amphibious ecosystems, and the ecological disruptions generated by the neoliberal development model of the city of Barcelona. The itinerary is grounded in an attentive listening practice focused on aquatic media and their surrounding environments, with particular attention to the phenomenon of invasive species. Rather than treating these presences as isolated biological anomalies, the project approaches them as indicators of broader systemic transformations affecting the river’s ecological balance.

 

Its main objective is to understand that the sonification of space is not a neutral representation of reality, but the result of world-building processes carried out by more-than-human species. In this sense, sound is not simply an interpretative layer added to the environment, but an active expression of ecological relations, tensions, and adaptations unfolding within the river system.

 

At the same time, the project critically addresses how the institutional categorization of “invasive species” can function as a conceptual displacement that obscures human responsibility in large-scale ecological degradation. By framing certain species as the problem, attention is diverted away from the structural drivers of environmental collapse—such as urban expansion, industrial pollution, and extractive economic models.Through walking, listening, and situated observation, the itinerary proposes a shift in perception: from viewing the river as a passive natural resource to understanding it as a multispecies assemblage shaped by interdependent agencies. In doing so, it invites a more nuanced ecological awareness, one that acknowledges both the entanglement of life forms and the uneven political and economic forces that condition their coexistence.

 

Ultimately, this work positions listening as a critical and ethical practice, capable of revealing the hidden narratives embedded in aquatic environments and challenging dominant frameworks that separate nature, culture, and responsibility.

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