Zizania (2024)
Zizania (2026) es un proyecto de investigación que explora los vínculos entre arte, ciencia y tecnología en relación con la naturaleza, desde una perspectiva multiespecies. El proyecto se sitúa en diálogo con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entendiendo que el arte no es ajeno a los desafíos climáticos, medioambientales y a la transformación de los ecosistemas del territorio.
La obra parte del estudio del entorno natural de los Planes de Sió y propone la creación de un herbario digital contemporáneo. Este archivo se construye a partir del escaneo 3D de especies vegetales y del desarrollo de modelos digitales tridimensionales que permiten generar un catálogo vivo de plantas autóctonas. El objetivo es profundizar en las relaciones entre el ser humano y su entorno vegetal, ampliando las formas tradicionales de observación y registro botánico.
Si los herbarios ilustrados del siglo XVI, como The New Herbal de Leonhart Fuchs (1543) o The Great Herbal de Peter Treveris (1526), fueron herramientas fundamentales para la producción de conocimiento científico y visual, este proyecto actualiza esa tradición desde un enfoque expandido que integra tecnologías digitales y pensamiento artístico contemporáneo.
En este contexto, Zizania traslada la representación botánica desde el dibujo bidimensional hacia un espacio digital tridimensional, donde las plantas pueden ser observadas con un alto nivel de detalle morfológico. A esta dimensión visual se añade una capa sonora derivada de datos de bioconductividad, traducidos en composiciones y partituras MIDI, generando así una lectura más compleja y sensorial del mundo vegetal.
La innovación del proyecto reside en su carácter transmedia. A través de distintas herramientas digitales, se articulan piezas que incluyen documentación audiovisual, registros orales, una instalación sonora y una obra interactiva generativa basada en las especies escaneadas. El conjunto propone una experiencia expandida que conecta datos, imágenes, sonido y territorio.
Tal como señala Arribas (2015), los proyectos de arte y ecología deben considerar tanto la huella ecológica como la mirada del artista, entendida como una intencionalidad que orienta la forma en que se construye y se activa el proyecto. En este sentido, Zizania se sitúa como una investigación artística que reflexiona sobre nuestra relación con las plantas y los ecosistemas, proponiendo nuevas formas de percepción, cuidado y coexistencia multiespecies.
Zizania (2024) is a research project that explores the connections between art, science, and technology in relation to nature, from a multispecies perspective. The project aligns with the 2030 Agenda and the Sustainable Development Goals, understanding that art is deeply connected to the challenges of climate change, environmental transformation, and the shifting ecosystems of the territory.
The work is based on the study of the natural environment of the Plans of Sió and proposes the creation of a contemporary digital herbarium. This archive is developed through 3D scanning of plant species and the construction of three-dimensional digital models, generating a living catalogue of native plants. The aim is to deepen our understanding of the relationships between humans and their vegetal environment, expanding traditional forms of botanical observation and documentation.
Just as 16th-century illustrated herbariums such as The New Herbal by Leonhart Fuchs (1543) or The Great Herbal by Peter Treveris (1526) were essential tools for scientific and visual knowledge production, this project updates that tradition through an expanded approach that integrates digital technologies and contemporary artistic thinking.
In this context, Zizania shifts botanical representation from two-dimensional drawing to a three-dimensional digital space, where plants can be observed with a high level of morphological detail. To this visual dimension, a sound layer is added, derived from bioconductivity data translated into compositions and MIDI scores, creating a more complex and sensory reading of the plant world.
The innovation of the project lies in its transmedia nature. Through different digital tools, a set of works is developed that includes audiovisual documentation, oral recordings, an interactive generative video piece based on the scanned herbaceous species, and a sound installation exploring the relationships and uses of plants within their context.
As Arribas (2015) states, art and ecology projects must consider two essential aspects: the ecological footprint and the artist’s perspective or gaze, which shapes the intentionality of the work. In this sense, Zizania positions itself as an artistic research project that reflects on our relationship with plants and ecosystems, proposing new forms of perception, care, and multispecies coexistence.


